Cambios en la producción y el comercio mundial

Para 1945, Estados Unidos generaba el 50% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial y para 1948 tenía casi el 22% de las exportaciones mundiales de bienes. Como el sistema monetario internacional depende de la estructura productiva mundial, el país con mayor peso en la producción y las exportaciones impone su moneda como patrón de cambio, pues en la medida en que sus mercancías son las más demandadas, su moneda es la más solicitada. Por eso el dólar desplazó a la libra esterlina inglesa como patrón de cambio mundial.

Al cerrar el siglo veinte (año 2000) la economía de Estados Unidos generaba el 31% del PIB mundial[1]; en 2005 aportaba el 27.7% y para 2021 tiene proyectado generar el 24%. Sigue siendo la mayor pero su peso en la economía mundial se redujo mucho. En sentido inverso, el aporte de China en los años 200 y 2005 pasó de 3.7% a 5% y para este año tiene proyectado cerrar en 18%, el segundo a escala planetaria.

Cuadro 1. Participación en el PIB nominal por países

(Proyección año 2021)

Pos.PaísParticipación en PIB mundial
1Estados Unidos24.0%
2China17.8%
3Japón5.7%
4Alemania4.6%
5Reino Unido3.3%
6India3.2%
7Francia3.1%
8Italia2.2%
9Canadá2.0%
10Corea del Sur1.9%
11Subtotal67.80%
12Resto del Mundo32.2%
   Total  100.0
Fuente: Fondo Monetario Internacional, según reporte World Economic, Outlook Databases 2021. Consultado el 8 de mayo de 2021.

El PIB nominal de China creció 637% entre 2005 y 2021, al pasar de 2,257 miles de millones de dólares[2] a 16,642 miles de millones (cifra estimada)[3]. En esos años China superó a Alemania y Japón y se convirtió en la segunda economía del mundo, solo superada por la de Estados Unidos, cuyo PIB aumentó 80%, de 12,580 miles de millones en 2005 a 22,675 en 2021.

Pronto China podría ser la primera potencia mundial en el terreno de la producción. Su PIB real creció 9.8% anual en los años 1980-2010[4]. Desde entonces crece a un ritmo de 6.5% promedio anual. China encabeza la producción y consumo mundial de carbón, acero y cemento, es la primera importadora de cobre, estaño, zinc, aluminio y níquel y produce la mayor cantidad de energía hidroeléctrica[5], carros[6], turbinas de viento y paneles solares del mundo[7]. Además, sobrepasó a Estados Unidos en el consumo mundial de energía[8] y tiene un extraordinario desarrollo técnico y científico.

Desde hace algunos años se está calculando el PIB con el método de Paridad de Poder Adquisitivo (PPA), que consiste en multiplicar los bienes y servicios finales creados en un país por una canasta de precios estandarizada y cotizada en Estados Unidos, país tomado como referente. Ese método tiene la ventaja de que al utilizar un precio estándar y en dólar, el valor de la producción no se altera por la inflación ni por las devaluaciones de las monedas nacionales, pero tiene el inconveniente de que en algunos países no se producen determinados bienes y servicios que se generan en Estados Unidos (y viceversa). El último informe del Fondo Monetario Internacional, proyectado para 2021, muestra que por ese método China ocupa el primer lugar entre las economías del mundo, con el 19%, seguida de Estados Unidos, con el 16%.

China está impulsando el gran proyecto de la “Ruta de la Seda”, que incluye masivas inversiones en ferrocarriles de alta velocidad, puertos y redes de fibras ópticas por amplias zonas de Eurasia, una carretera en el Sudeste Asiático y otra en Asia Central, una carretera marítima en el Océano Índico y un ferrocarril que iría de Irán a Turquía y llegaría hasta Alemania. La Ruta de la Seda, que se extiende incluso hasta África, muestra la fuerte alianza de China y Rusia y podría acelerar el fin de la superioridad de Estados Unidos y de la Unión Europea, pues Asia y Eurasia acelerarían su expansión económica. Además, ese proyecto induciría una reducción de las barreras arancelarias y estimularía una cooperación monetaria en beneficio de las monedas de China, la India y Rusia.

Debido a su peso en el mercado energético, en un futuro cercano China determinará los precios de los combustibles y los sistemas energéticos. “De acuerdo a las proyecciones más recientes del Departamento de Energía de los Estados Unidos, el consumo de energía en China crecerá alrededor de un 133% entre 2007 y 2035”[9]. China también muestra grandes avances en las telecomunicaciones. Su nivel tecnológico supera incluso la de Estados Unidos y está en pleno desarrollo.

Otras economías que han avanzado mucho son las que integran el BRICS, cuyo aporte al PIB mundial supera al de Estados Unidos y al de la Unión Europea. En una cumbre realizada en julio de 2014, el BRICS acordó crear un banco multilateral que comenzó a operar en 2016 con un monto de 50,000 millones de dólares y un Fondo de Reservas de Divisas de 100,000 millones distribuido de la siguiente forma: China aportó 41,000 millones, Rusia, India y Brasil aportaron 18,000 cada uno y Sudáfrica 5,000. Las estructuras financieras del BRICS y el Banco Asiático son una señal de que en los próximos años el FMI y el BM perderán influencia.

Cuadro 2. Participación en el PIB por bloques (proyección año 2019)

País-bloque  Participación
BRICS25%
Estados Unidos24%
Unión Europea18%
Resto del mundo33%
  Total  100%
Fuente: Fondo Monetario Internacional, según reporte Worlde Economic Outook Databases 2019, Consultado el 25 de junio de 2019.

Si en el terreno de la producción la economía de Estados Unidos retrocede, el descenso en las exportaciones es aún mayor, pues ya fue superado por China. En los años 1948[10] y 2020[11] la economía de Estados Unidos cayó del 21.7% al 8.4% de las exportaciones mundiales, Alemania aumentó de 1.4% a  8.1% y China subió de 0.8% a 15.2%.

Estados Unidos, que declina como país exportador, es el primer importador del mundo, con el 13.9% del total[12]. Su balance comercial es muy deficitario, sobre todo con China, la Unión Europea, México y Japón, y es cubierto principalmente con endeudamiento externo[13].

Los cambios en la producción y el comercio mundial se deben, entro otras cosas, a que mientras China, Alemania y otros países apuntalaban sus economías durante muchas décadas, el Gobierno de Estados Unidos elevaba su gasto militar, que representa el 40% de los gastos militares del mundo[14] y es el principal causante de su creciente déficit fiscal. El gobierno descuidó la inversión social y en infraestructura básica, que está bastante dañada.

“El medidor clave para analizar el futuro de una economía es el crecimiento de la productividad, y en EE.UU., la caída de la productividad es la más grave de los últimos treinta años: en 2015 solo creció un 0,3% y este año (2016, CV) un 0.2%. Desde la postguerra fría hasta los años 70, la productividad creció a un ritmo del 3% anual, entre los 70 y los 90 cayó a la mitad y ahora se licuó (…) La fuerza industrial cayó de 17 millones a 11 millones de trabajadores en los últimos quince años…[15]”.

En la medida en que la economía de Estados Unidos disminuye su peso en la producción y las exportaciones mundiales, el dólar se debilita como moneda de intercambio y de reserva internacional. Las implicaciones de ese hecho para Estados Unidos y para la economía mundial son muy importantes.

Si el dólar fuese sustituido como moneda mundial, disminuiría la capacidad de importación de las empresas de Estados Unidos debido a la falta de recursos para financiar las compras externas de materias primas y bienes de capital utilizados en sus procesos productivos. Una parte de esos recursos proviene hoy de la emisión de inorgánicos, que con el cambio de moneda no podría continuar. El crédito interno bajaría y muchas empresas se arruinarían. Y como el cambio de moneda y el fin de la emisión de dólares sin respaldo afectarían las finanzas del gobierno norteamericano, habría un recorte de subsidios, menos inversión pública y privada y más desempleo. Las empresas subsidiadas, no importa el origen de sus inversiones perderían rentabilidad y capacidad competitiva a escala mundial. A su vez, el recorte presupuestario, acompañado de un mayor desempleo, reduciría la demanda interna, las ventas y las ganancias de las empresas, muchas de las cuales no podrían seguir operando

Hay que tomar en cuenta que el aparato productivo de Estados Unidos es muy dependiente de materias primas importadas, algunas de las cuales no puede sustituir porque no cuenta con cantidades suficientes. Tampoco puede sustituir muchos bienes de consumo que importa, sobre todo de Asia, donde la mano de obra es muy barata y los costos en general son menores. Si las empresas norteamericanas produjeran esos bienes internamente tendrían que venderlos muy caros o bajar el costo salarial y generar resistencia social.

Para las empresas transnacionales, el cambio mundial de moneda no sería traumático, dado su carácter internacional y sus estructuras monopólicas y oligopólicas. Esas empresas operan a escala casi planetaria y articulan las redes productivas, financieras y comerciales de los bienes y servicios que controlan. Sin embargo, en el mundo no solo hay monopolios. Buena parte de las estructuras económicas de los países, si bien están vinculadas al mercado mundial (sobre todo por la vía comercial y financiera), son vulnerables a decisiones políticas internas e internacionales. De manera que el cambio en la hegemonía económica tiene implicaciones para todas las economías del mundo.


FUENTES BIBLIOGRÁFICAS

[1]http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Pa%C3%ADses_por_PIB_hist%C3%B3rico_(nominal)

[2] Fondo Monetario Internacional, según reporte World Economic Outlook Databases 2021. Consultado el 8 de mayo de 2021

[3]http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Pa%C3%ADses_por_PIB_hist%C3%B3rico_(nominal)

[4] Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). “La República Popular China y América Latina y el Caribe: hacia una relación estratégica”. Abril de 2010

[5] Macan-Markar, Marwaan. IPS, 27 de agosto

[6] En el año 2009 superó a Estados Unidos al producir 13 millones 790 mil automóviles, un 48.3% más que en el 2008. Agencia Bolivariana de Noticias, 11 de enero de 2010

[7] De la Siega, Virginia. “El recién llegado al patio trasero de los Estados Unidos ¿Cuál es el interés de China en América Latina?” www.rebelión.org. 07 de junio de 2010

[8] T. Klare, Michael. “China,  la superpotencia energética del siglo XXI”. www.rebelión.org. 28 de septiembre de 2010

[9] T. Klare, Michael. “China, la Superpotencia Energética del Siglo XXI”, 28 de septiembre de 2010. Web Rebelión. www.rebelión.org

[10] http://www.wto.org/english/res_e/statis_e/its2007_e/section1_e/i06.xls

[11] Banco Mundial. “World Trade Statistical Review 2021”  https://www.wto.org/english/res_e/statis_e/wts2021_e/wts2021_e.pdf

[12] Banco Mundial. Ibidem

[13] Anexo 20b  https://www.census.gov/foreign-trade/Press-Release/current_press_release/index.html#ft900

[14] “Países por Gastos Militares”. http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Pa%C3%ADses_por_gastos_militares

[15] Berrios, Miguel Ángel. “Las causas geopolíticas estructurales de la decadencia de los EE UU”. ALAI, 13 de septiembre de 2016

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